domingo, 2 de junio de 2013
miércoles, 15 de mayo de 2013
Definición de : cultura de masas
Se conoce como cultura al entramado social que se crea con las costumbres, tradiciones y expresiones que desarrolla una determinadacomunidad. Así como las personas son las encargadas del desarrollo de la cultura, ésta influye sobre los hombres y mujeres de la sociedad en cuestión.
La noción de masas, por otra parte, puede hacer referencia a diversas cuestiones. En este caso nos interesa el significado vinculado a una multitud o amontonamiento de gente. Las masas, en este sentido, constituyen un grupo social
Se conoce como cultura de masas a aquellas manifestaciones culturales que, por sus características o forma de producción, pueden ser asimiladas por una gran cantidad de personas. Este tipo de cultura, de este modo, se opone a la cultura de elite (que suele estar dirigida a las clases privilegiadas).
En general, se asocia la cultura de masas a aquella producida bajo parámetros propios de una industria, con fines de lucro y dirigida a consumidores. Por eso se vale de herramientas del marketing y la publicidad para alcanzar difusión y convertirse en un producto rentable.
Es posible, por lo tanto, trazar una oposición entre la cultura de masas (cuyos productos son concebidos para alcanzar la masividad y generar ganancias) y aquella realizada de manera más artesanal y con el goce estético o espiritual como principal finalidad.
Puede indicarse que la cultura de masas intenta fijar pensamientos y símbolos en la comunidad ya que, al llegar a una gran cantidad de personas, tiene una gran influencia. Los grupos más poderosos apelan a este tipo de cultura para transmitir sus valores y perpetuar el statu quo.
Rocke la definió, por su parte, como “Individuos fuera de su comunidad, expuestos a una caótica falta de relacionas de cualquier tipo, convertidos en rebaños nómadas, y perdidos hasta el punto de que ya no saben adónde pertenecen ni cual es su puesto en la sociedad, y que se divorcian más y más de sus lazos familiares, de su ocupación, de su vecindad, de su naturaleza y de la sociedad global”(2).
Las masas se caracterizan, siguiendo a Gonzalez-Anleo(3), por su irracionalidad y su falta de autonomía histórica, lo cual las hace presa fácil de todo tipo de manipulación. Dentro de este contexto, Ortega y Gasset plantea su ya celebre “Rebelión de las Masas”, en la cual sostiene que la palabra masa no es un concepto cuantitativo y visible, como sí lo es la muchedumbre, sino que por el contrario es un concepto cualitativo y como tal, altamente complejo.
Afirma que la sociedad es siempre unidad dinámica de dos factores: minorías y masas. Las minorías son individuos o grupos de individuos especialmente cualificados. La masa es el conjunto de personas no especialmente cualificadas. Es el hombre en cuanto no se diferencia de otros hombres, sino que se repite en sí un tipo genérico. Masa es todo aquel que no se valora así mismo por razones especiales, sino que se siente “como todo el mundo” y, sin embargo no se angustia, se siente a sabor al sentirse idéntico a los demás. (4)
En una buena ordenación de las cosas públicas, la masa es la que no actúa por sí misma. Necesita referir su vida a una instancia superior, constituida por las minorías excelentes. Pretender la masa actuar por sí misma es, pues, rebelarse contra su propio destino. Por eso, Ortega y Gasset, habla de “La Rebelión de las Masas”. Vivimos bajo el brutal imperio de las masas, el cual representa una vertiente favorable en cuanto significa un fabuloso aumento de vitalidad y posibilidades, es decir, una subida de todo el nivel histórico. Pero esta rebelión no es del todo positiva, sino todo lo contrario.
Cultura Nacional
La cultura nacional es un conjunto de valores, actitudes, ideas y normas
que comparten la mayoría de los habitantes de un país. Todo ello se plasma en
las leyes y normas por las que se rige la sociedad, así como en unas normas
aceptadas de forma general que constituyen el sistema social de dicho país. Las
gentes que forman parte de una sociedad aprenden lo que hay que respetar, a
comportarse con los demás y a asumir responsabilidades, éxitos y fracasos. La
mayoría no es consciente de la forma en que su cultura ha influido sobre sus
valores, actitudes, ideas y normas.
En la mayoría de los países existe una cultura dominante. No obstante,
incluso en la nación más homogénea, que podría ser Japón, existen subculturas
con características diferentes. En Estados Unidos, coexisten poderosas
subculturas que corresponden a muchos y muy diversos grupos, como pudieran ser
los amish de Pensilvania, los cajuns de Louisiana o los indios pueblo de
Colorado. Una fuerte cultura nacional puede ocasionar conflictos con sus subculturas
que contribuyan al deterioro de la sociedad y de sus subgrupos.
lunes, 1 de abril de 2013
La cultura hace persona a un ser humano.
“Cultura se refiere a
los valores que comparten los miembros de un grupo dado, a las normas que pactan
y a los bienes materiales que producen. Los valores son ideales abstractos,
mientras que las normas son principios definidos o reglas que las personas
deben cumplir.” Anthony Giddens (1989)
“La cultura se
comprende mejor no como complejos de esquemas concretos de conducta—costumbres,
usanzas, tradiciones, conjuntos de hábitos--, como ha ocurrido en general hasta
ahora, sino como una serie de mecanismos de control— planes, recetas,
fórmulas, reglas, instrucciones (lo que los ingenieros de computación llaman
“programas”)—que gobiernan la conducta.” CliffordGeertz (1966)
Material sobre Cultura
Resumen
Capítulo 4
La
Naturaleza de la Cultura
Educación
204
Dr.
Edgardo José Avilés-Garay
Libro
de texto:
Cáceres, J. A. (1997). Sociología y educación.
Sexta edición. San Juan, PR:
Editorial
de la Universidad de Puerto Rico.
Definición
del término cultura:
Hay dos formas de definir el concepto de
cultura. Una es la forma como la define el vulgo y la otra es como la define el
científico social.
El concepto popular:
El término cultura es uno muy corrientemente
usado en la conversación popular. El vulgo generalmente hace referencia a la
persona culta. Una persona culta puede referirse a uno de los siguientes dos
atributos o a los dos: una persona culta es aquella que sabe muchas cosas, que
ha adquirido muchos conocimientos, o una persona que exhibe cierto grado de
refinamiento de maneras que la distinguen del común de las personas.
El concepto científico:
El estudioso de la ciencia social no define el
término cultura de igual modo que el vulgo. Para el científico social la
persona culta no es aquella que posee solamente muchos conocimientos y es
refinada. Estos atributos son parte de la cultura, pero no son lo único que
define el término. El científico social, al definir cultura, está pensando en todas
aquellas actividades que describen la forma de vida de una sociedad, su modo de
vivir. El grupo organizado de personas que comparte ese modo de vivir se llama
sociedad. Definida la cultura de esta forma, no existen personas o sociedades
incultas o sin cultura; todos somos cultos, porque poseemos una cultura, por
sencilla que sea.
¿Qué incluye una definición científica de
cultura?
Se da el nombre de cultura al conjunto
de patrones de conducta característicos de una sociedad determinada. “Es la
configuración de la conducta aprendida y de los resultados de la conducta”, de
acuerdo con Linton (1945, p. 52). Los elementos que componen la cultura, se
aprenden, se transmiten. La cultura incluye todos aquellos logros humanos –
arte, moral, ley gobierno, conocimientos, creencias, costumbres, lenguaje,
industria, folkways, mores, instituciones, ideas, sentimientos, valores,
actitudes, herramientas, armas, artefactos, máquinas, objetos.
Es esencial para la supervivencia de la
sociedad.
La cultura es la suma total de todas las
formas en que vive el hombre, transmitidas de generación en generación por
medio del aprendizaje. La cultura de un pueblo es su herencia social. Incluye
todas las actividades humanas que el hombre ha aprendido a realizar: ideas,
instituciones, y artefactos. La cultura es un producto de la sociedad: se
adquiere en la sociedad a través de la interacción social y es una guía para la
conducta en interacción futura. En esto estriba la íntima relación que existe
entre cultura y sociedad y cultura y personalidad. La cultura es un elemento
importantísimo en el desarrollo de la personalidad. El individuo aprende la
cultura de la sociedad y adquiere una personalidad que le ayuda a ajustarse a
las demandas de esa sociedad.
En resumen, la cultura es:
1) un todo complejo – la configuración –
que incluye todas las formas en que el hombre vive;
2) es producto de la interacción social;
3) satisface las necesidades del hombre;
4) es común a casi todas las personas de
la sociedad;
5) es aprendida de las demás personas;
6) es un determinante básico de la
personalidad; y
7) depende de la sociedad para su
existencia y no de un individuo o grupo en particular.
Formas de la cultura
La observación de la conducta humana nos
revela que la cultura se presenta en dos formas o dos niveles, a los cuales
llamamos cultura material y cultura inmaterial.
Cultura material:
Aquellos aspectos de la cultura que son
tangibles, concretos y que se experimentan a través de los sentidos se llaman
cultura material. Esos son los productos físicos de la conducta humana. Se
incluyen entre los elementos materiales los siguientes artefactos, objetos,
automóviles, casas, libros y escritorios – todos hechos y producidos por el
hombre.
Cultura inmaterial:
Los elementos culturales intangibles,
abstractos y que no pueden experimentarse por medio de los sentidos componen la
cultura inmaterial. Algunos ejemplos de elementos inmateriales son los valores,
las costumbres, las tradiciones, el lenguaje, la moral, las leyes y el
gobierno.
Los folkways y los mores son también
cultura inmaterial. Los folkways son los usos corrientes en la cultura, las
prácticas que surgen espontáneamente, irracionalmente e inconscientemente y que
se espera que todos en la sociedad los pongan en práctica.
Ejemplos de folkways son las reglas en
el comer, las formas de saludar y los detalles en el vestir.
Los mores representan la conducta obligatoria,
la que tiene que desarrollarse si queremos conservar nuestro puesto en la
sociedad. Los mores exigen que los individuos se comporten de acuerdo con las
normas morales de la sociedad. Nuestros mores imponen la monogamia, el respeto
a la propiedad privada, y la fidelidad en el matrimonio, por ejemplo. Sería
conveniente añadir, que los folkways y los mores no son fijos. Estos pueden
cambiar, y de hecho cambian a través del tiempo.
La cultura inmaterial es también producto del
hombre. Los folkways, los mores, los valores, las costumbres y las tradiciones
son creaciones sociales; surgen de la interacción social.
No debemos ver los elementos materiales de la
cultura independientemente de los inmateriales. Existe una relación muy íntima
entre unos y otros. Los elementos materiales existen primero en la mente del
hombre en forma inmaterial y luego, se desarrollan en su forma material. Estos,
a veces, no llegan a desarrollarse en productos físicos.
Ambas formas de cultura, la material y la
inmaterial, son indispensables para lograr el conocimiento completo de un
pueblo. Los elementos materiales tomados aisladamente no nos dan una visión
completa. Tampoco la dan los elementos inmateriales vistos separadamente. Son
los valores, las actitudes, las normas, y las ideas las que dan lugar a la
cultura material. El conocimiento de un pueblo hay que buscarlo 3 entonces en
el análisis de sus manifestaciones culturales, tanto materiales, como inmateriales.
Funciones de la cultura:
La cultura desempeña importantes funciones
para el individuo y para su grupo.
Veamos algunas de estas funciones.
La satisfacción de las necesidades.
Cuando el niño nace, encuentra una cultura ya establecida. El grupo ha
establecido una serie de instituciones sociales y ha delineado las respuestas a
sus necesidades. Corresponde al recién nacido, empezar a aprender estas contestaciones
que los demás han dado, y así va asimilando lentamente la cultura. Al principio
satisface sus necesidades de la misma manera en que el grupo las satisface;
luego, según va creciendo, puede hacer algunas alteraciones a esa forma de
vida.
Su efecto de unidad en la vida social.
La existencia de unos modos de vida que comparten en común los miembros de una
sociedad, proveen unidad y sentido de pertenencia e identificación a los
individuos. Es esta unidad la que permite a los individuos vivir y trabajar
juntos con el mínimo de confusión y conflicto. No sería posible llevar a cabo
una vida social normal si no existieran en la cultura esos elementos comunes
que llamamos folkways, mores, leyes e instituciones. Ese modo de vida en común
es lo que distingue a una cultura de otras.
La presentación de un patrón para el
desarrollo de la personalidad. No podemos dejar de mencionar como función de la
cultura su influencia en el desarrollo de la personalidad humana. La cultura
adapta la persona a su sitio en la sociedad. La persona encuentra su sitio y su
función en la sociedad, según lo determina la cultura. Los diversos tipos de cultura
producen diversos tipos de personalidad. Las oportunidades de la cultura tienen
su efecto en el desarrollo personal. Las limitaciones de la cultura tienen
igualmente su efecto sobre el individuo, y éste no puede sobrepasar los límites
de aquélla.
Al nacer, el niño es dúctil, flexible y
adaptable, y como consecuencia puede desarrollarse en muchas direcciones,
dependiendo de las influencias de la cultura. Cada sociedad acepta ciertos
patrones de cultura como norma y dirige la socialización del individuo de
acuerdo con esas normas.
La personalidad es el resultado del proceso de
interacción social en un ambiente cultural determinado. En la familia se
aprueba la conducta del niño que se ajusta a las normas establecidas y se
desaprueba la que se desvía de la norma. De esta manera, el niño va adquiriendo
su personalidad, o mejor dicho, el tipo básico de personalidad, según Linton.
El tipo básico de personalidad es aquella configuración que comparten la mayoría
de los miembros de una sociedad como resultado de las primeras experiencias que
tienen en común.
Las características de la cultura:
La
cultura posee una serie de características sobresalientes. Veamos algunas de
ellas.
La cultura es aprendida. El niño no nace
con cultura: ésta no es instintiva, ni innata y no se transmite biológicamente.
El niño empieza a aprender la cultura desde el momento de nacer, en contacto
con otros seres humanos. Aprende de sus semejantes, por medio de la interacción
social, todos aquellos modos de comportamiento comunes a la sociedad.
La cultura es transmitida. La cultura se
transmite de generación en generación. El hombre aprende la cultura y la
transmite a los más jóvenes. Esta capacidad de transmitir la cultura no la
tienen los animales. La posesión de un lenguaje facilita la transmisión de la
cultura. Es el instrumento principal para la transmisión cultural. Los
elementos culturales se transmiten de unos a otros por medio de la imitación y
la instrucción.
La familia es el grupo primario que inicia el
proceso de la transmisión de cultura.
En este proceso, la escuela ejerce una
función importantísima. Es la agencia reconocida legalmente para la transmisión
formal de una gran parte de los elementos de la cultura.
La cultura es social. La cultura no es
solamente aprendida y transmitida; también es social. Lo es porque la cultura
es compartida por el grupo. El grupo, por medio de la presión social, tiende a
mantenerla relativamente uniforme. Todos aquellos hábitos compartidos por el
grupo social se conocen como su cultura.
Se dice que un elemento de cultura es
compartido cuando éste es común a dos o más miembros del grupo social. Un
elemento cultural que sea peculiar a un solo individuo en la sociedad no forma
parte de la cultura de esa sociedad. Los elementos culturales tienen que
compartirse con otros miembros del grupo. No quiere decir esto que todos los elementos
culturales han de ser compartidos por toda la sociedad. Esto es no es posible.
Linton clasifica los elementos
culturales en universales, especialidades, alternativas y peculiaridades
individuales.
Se llaman elementos universales todos
aquellos elementos, costumbres, reacciones emotivas y hábitos que comparten
todos los miembros adultos de una sociedad. El lenguaje, por ejemplo, es un
elemento universal. Las especialidades sólo las comparten ciertos grupos o
clases de la sociedad. Son especialidades las áreas de conocimiento que sólo
comparten los médicos y los ingenieros, por ejemplo, o los miembros de
cualquier otro grupo de ocupaciones, al igual que funcionarios que realizan
tareas especializadas. Las alternativas las comparten solamente ciertos
individuos o grupos de individuos que sustentan ciertas ideas determinadas. Las
alternativas involucran diversas reacciones a una misma situación; son las
variadas técnicas que se emplean para realizar un objetivo.
Además de las universales, las especialidades
y las alternativas, también existen peculiaridades individuales. Éstas no se
consideran parte de la cultura porque no se comparten con los demás miembros de
la sociedad. Al no compartirse, estas peculiaridades individuales desaparecen
con la muerte de la persona.
5
La cultura es ideal. Los hábitos comunes
a los grupos que componen la cultura son patrones ideales de conducta a los
cuales los miembros deben adaptarse. La cultura existe en la mente de los
hombres en forma de ideas y maneras propias de actuar; en otras palabras:
existe en forma de normas sociales o patrones ideales, no necesariamente en
patrones reales o verdaderos. Los patrones reales son desviaciones de los
patrones ideales.
La cultura consta de las ideas aceptadas
tradicionalmente por el grupo; la conducta de los individuos debe estar de
acuerdo con ese patrón ya establecido. Nos valemos de todos los medios posibles
para enseñar a los más jóvenes los patrones ideales de la cultura y esperamos que
ellos se comporten de acuerdo con ese ideal.
La cultura produce satisfacción. La
cultura satisface las necesidades biológicas y socioculturales de los
individuos en el grupo. La satisfacción de ambos tipos de necesidades es
imprescindible para llevar a cabo una vida social.
La cultura es dinámica. La cultura
cambia y se adapta a las fuerzas externas. Los cambios en el ambiente producen
cambios en las formas de la gente alimentarse, vestirse y ganarse la vida. La
cultura tiene que ajustarse a estas necesidades del ambiente geográfico para
poder subsistir. Esto no debe entenderse en forma alguna como que el ambiente
geográfico determina la cultura, pero reconocemos que influye en la cultura.
La cultura debe adaptarse también a las
necesidades biológicas y psicológicas del organismo. La cultura tiene que
también adaptarse a sí misma, porque sus diferentes partes están en continuo
cambio. La familia, por ejemplo, tiene que ajustarse a los nuevos cambios. Toda
cultura está en continuo estado de cambio. En las culturas estáticas el cambio
es lento, pero en las dinámicas, como la nuestra, el ritmo de cambio es
acelerado.
La cultura es acumulativa. La cultura no
consta sólo de elementos nuevos. También consta de elementos viejos. La mayor
parte de los elementos culturales – armas, herramientas, lenguaje, creencias,
supersticiones, costumbres y religión – son el resultado de siglos de
acumulación. Estos elementos se han conservado por tradición y por utilidad. Es
de esperar que cuanto mayor sea la acumulación cultural mayor será el cambio.
La cultura es integrada. Las partes de
la cultura tienden a formar un todo consistente e integrado. Una cultura es más
que la suma de sus partes. Para propósitos de análisis, la cultura puede
subdividirse en rasgos, complejos, y patrones. Estos tienden a formar un todo,
una configuración.
El rasgo es la unidad más pequeña en que puede
dividirse la cultura. Una palabra, una costumbre o un objeto son ejemplos de
rasgos culturales. Un número de rasgos relacionados constituye un complejo. Los
complejos culturales forman los patrones. La boda es, a su vez, parte del
patrón cultural que llamamos matrimonio y vida familiar. 6
La integración de la cultura implica el ajuste
entre los diversos elementos culturales. Con la integración se reducen a un
mínimo los conflictos y las inconsistencias, que son siempre inevitables en la
cultura. La integración se logra mejor en las sociedades simples. En las
sociedades complejas, debido al constante cambio y a la gran acumulación
cultural, la integración es menos evidente. Los valores, las normas, las
creencias, las ideologías y los símbolos producen integración, unidad y
consistencia en la cultura. En términos generales, todas las culturas tienden a
la organización y a la integración.
La universalidad y la variabilidad de la
cultura: Todas las culturas tienen muchos elementos en común y también tienen
diversas formas de satisfacer las necesidades.
La universalidad. Hay varias razones que
explican la universalidad de los elementos en la cultura. Los hombres,
dondequiera que se encuentren, pertenecen a la misma especie y tienen las
mismas necesidades psicológicas y biológicas.
¿Cuáles son algunos de esos elementos comunes
a las culturas? Todas las culturas tienen sistema económico, organización política,
gobierno, estructura social, organización familiar, religión, educación,
lenguaje, trabajo, recreación, y códigos de moral.
La orientación de la persona en la vida social
es también un elemento común a todas las culturas. En todas las culturas, lo
mismo es las más avanzadas y complejas que en las más simples y sencillas, el
hombre orienta su vida como miembro del grupo social al que pertenece y no como
individuo aislado. El hombre orienta su vida por esas poderosas normas y
códigos de conducta que él mismo ha ayudado a crear.
Ya hemos dicho que existen muchos elementos
comunes en las culturas. El contenido de estos elementos varía entre unas y
otras. Las necesidades humanas son las mismas para el hombre, pero el ambiente
varía, y varían también las formas de satisfacer esas necesidades.
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